"Eventualmente, amigo mío..."

El tiempo se ha detenido para tomar un descanso...

jueves, 31 de mayo de 2012

En La Colina Del Silencio

He aterrizado un sábado 19 de mayo por la tarde. He visto desplomarse un futuro moribundo. He perdido la fe y he caído otra vez.

Después de regresar a la realidad, recordé que no todo está perdido: Las buenas cosas, las buenas amistades y las buenas noticias existen. Lo único que falta es encontrarlas.

He cambiado radicalmente mi existencia. Todo tuvo un paulatino proceso de transición que me avisaba con tiempo para respirar y exhalar. Por ahora me siento solo, creyendo que es normal hasta cierto punto. Siempre lo he estado (y no por mi familia, sino por quien yo quisiera que estuviera aquí).

Les diré. Cambié todo lo que tenía apostado en mi juego por una larga estadía en la realidad alterna, donde los perros no vagan y los autos aumentan. Donde la gente es cálida y los malvados florecen. Donde se transpira diferente y se visualiza el horizonte con una densa neblina. Pero algo interesante me debe salir de esta empresa...

He bautizado este lugar con el mismo nombre de una famosa historia de terror psicológico por muchas razones. Creo que el ambiente nocturno y otoñal son amigables con el entorno virtual, las personas me parecen fantasmas de nulo reconocimiento y sé que de este paraje jamás, jamás... he de salir.

Les menciono esto a modo de introducción para advertirles que... tanto la oscuridad como la luz están ahí... Nunca desaparecerán de nuestra historia puesto que no pueden ir a ningún otra parte más que a las vidas de todos. El miedo y el sosiego que hoy profeso, mañana serán eternos. La costumbre inculca disciplina a todos eventualmente... ¿Qué podemos hacer? No podemos escapar a las decisiones tomadas... Ojalá existiera el reverso, pero sería tan aburrido, que la perfección acabaría perfeccionando nuestra propia ignorancia.


miércoles, 30 de mayo de 2012

Comenzar De Nuevo

Es difícil empezar una nueva vida sin antes detenerse en el trayecto y hacer un poco de retrospectiva: ¿Es bueno aventurarse al cambio evitando recordar el avanzado? Mi pregunta quiere decir que el pasado es bueno en ciertos momentos cruciales para saber qué puede o podría pasar más adelante... ¿Qué hay de mi? Sencillo. Les contaré un poco de mis ayeres...

Yo nací en una pequeña comarca olvidada por el Sol. Era muy temprano cuando miré borrosamente hacia  adelante. Conforme fui creciendo, era un crío regular; esto significa que no era ni animado ni serio. Solía correr y jugar por ahí como todos. Tuve amigos imaginarios que me hacían recorrer largos caminos y extraños pasadizos. Era sociable y amistoso. Mi cabello era tan alborotado cual principito en su asteroide y tan rubio como los trigales de su historia. No me gustaban los problemas, pero en cuanto me crecía la cabeza, me llamaban más y más a la acción. La escuela, phew... La escuela era complicada: La primaria fue arbitraria pero entretenida, la secundaria fue un proceso bastante complejo, pero conocí a mi primer amor platónico inolvidable de verdes y cristalinos ojos... La preparatoria era la inmadurez total, pero demasiado divertida. La pandilla fue una familia excepcional, aunque ahora cada miembro perdió su fe en mi. Las damas no se hicieron esperar y disfruté mucho esa parte del tiempo transcurrido. Ahora sólo puedo mirar el cielo con tristeza por pensar que he perdido muchos tesoros, pero el mar es demasiado amplio y aún no se hunde mi galerón del todo, hehe...

Ahora a las afueras del mundo y sobrevivo pescando aviones... Sé que suena extraño, pero creo que es tiempo de un cambio totalmente radical. Les he dado mi breve reseña porque me gustaría imaginar que todos queremos algo nuevo para comer a diario. Es imperativo mirar con esmero las situaciones y decir: “Ahhh...” sin soltar el aire.

Busquen un amanecer distinto. La vida les compensará el cambio con más cambios en su haber y darán gracias o llorarán, pero todo será totalmente nuevo. Como caminar por la calle de la intriga. Será divertido. Ahora, para retirarme, les escribo un pequeño pasaje más de mi libro El Desierto...



“Me fui un jueves por la madrugada. Aún había penumbra en el horizonte y el Sol tímidamente comenzaba a salir por las montañas. Tuve una vida bastante extraña. No sé si pueda compararla con la de los demás, pero eso no importa... El recuerdo más bello que puedo tener es aquél día... que cruzamos la mirada y desde entonces, no te dejé ir de mi lado... No te preocupes, que ya no hay otro lugar a dónde pueda ir... Siempre sonríe; así podré vivir en tus recuerdos una vez más...”

viernes, 18 de mayo de 2012

Silencio

Siempre he querido saber... qué se sentirá ser feliz para siempre.

Siempre he querido probar... un día tranquilo donde no haya ruido.

Siempre he querido mirar... el cielo blanco en el que nací.


Nunca he querido ignorar... el cálido beso de la melancolía en mi.

Nunca he querido dejar... mi apenado sentido de la verdad.

Nunca he querido eludir... lo que a simple vista voy a vivir...


Es tan triste saber que moriremos algún día... Ojalá yo pudiera respirar. Cada día que pasa, soy más infeliz y eso me hace pensar... Que todo lo que hacemos siempre tendrá un inicio... y siempre... tendrá un fin.

¿Es necesario esforzarse? ¿Debo seguir caminando hacia el futuro? ¿Por qué no sólo me caigo y me espero ahí?

Silencio...

El horizonte es hermoso, ¿no?

Yo no quiero seguir viviendo... Ni tampoco quiero seguir muriendo... Sólo quiero salir en paz...

miércoles, 28 de marzo de 2012

Sin Rostro

Una sombra. Un eco en la tierra infértil. Un hombre sin alma. Es un trágico hecho el que mueran los ideales de un ser vivo. Borrando de su memoria los recuerdos que pudieron ser historia. Es una pena transformada en virtud.

¿Qué es lo que un guerrero hace? ¿Qué es lo que una mujer sola intenta por seguir con vida? Si he escuchado que debemos dejar de sobrevivir para vivir, es preciso aclarar que son patrañas en este planeta tan hostil... Luchan; desean un futuro mejor para sus porvenires. Quieren un momento más de paz... Una fanfarria de violines que poco a poco encienden la oscuridad y apagan la luz. Un fin antes de un comienzo...

Es un mundo difícil; jamás me he cansado de decirlo día con día. A muchos nos pinta el destino como un gigante carente de piel. Un fantasma visible y un malestar invencible. Es complicado entender el mañana de un “pobre diablo” como nosotros: Los que reconocen que con el paso del tiempo, perdemos y caemos. Fallamos y caemos. Morimos y caemos...

Al levantar la cara hacia el viento... El poner la vista en el confín de lo desconocido, nos hace pensar que quizás algo bueno pueda llevarse a cabo más allá. No es así en muchos casos, por lo que muchos optan por el suicido y la derrota eterna. Aún no se sabe qué pasa más allá.

No saquemos conclusiones así. En la vida, las decisiones son proesas increíbles. Una muestra de valor que pocos gustan de hacer por decir que el final de este camino... se ve muy de cerca. Podemos hacer algo más. Yo no vengo a decirles que soy el ser más feliz de todos y que poseo de la mejor salud. No es mi intensión decirles que “habrá tiempos mejores” y que “todo saldrá bien”. El fin de mis lamentos es el de proporcionar lo que creo a mi juicio es información que valga la pena y decirles con lo poco que me queda de esperanza... que aún podemos continuar.

El cielo es oscuro. Las nubes se anteponen al brillo del Sol. Los hombres se encargan de destruír el coraje de los civiles. Pero no somos cobardes aún. No hemos llegado al punto en el que nos asusten nuestros propios pensamientos. Sé que estamos solos, nacimos solos y puede que moramos solos... pero jamás dejaremos de luchar. No somos soldados. No nos pagan por pelear, PERO SI TENEMOS LA CERTEZA DE QUE AÚN RESPIRAREMOS MAÑANA, ¡DEBEMOS HACERLO SIN DOLOR!

El camino está diseñado para seguirse y no ver atrás. Se le llama futuro y pasado, respectivamente. Por muy fuerte que la lluvia caiga sobre sus mentes, ¡No morirán! Yo les aseguro que aunque no podamos dormir calientes en una casa o comer algo para tener energía, aún tenemos fuerza para seguir soñando. En el mundo de las letras, no existe la muerte espiritual. No existe el cansancio físico. No existen los errores, pues podemos quitarlos y crear algo diferente. ¡NO HAY FINAL! ¡AÚN NO HAY FINAL!

jueves, 22 de marzo de 2012

Solo Otra Vez

Solo. Me he quedado solo otra vez. Sin ningún amigo que me aguante ni me espere. Y habla un egoísta que intenta defenderse de cuanto argumento ofensivo pueda existir; pero solo seguiré y solo quedaré.

Solo nací, solo viví y con mucha probabilidad, solo voy a morir. Es una ley natural y una clara visión que la baja autoestima puede ofrecer. Cuando el fracaso inunda nuestras anchas y sólo en “mí” pensamos con fervor. Lo bueno tiene un principio... y por desgracia, tiene un fin.

Solo crecí. Uno no aprovecha lo que tiene, y pues solo me quedé. Pero no dudo que algo aprenderé: En el lapso de experiencia que he tenido y tendré, sé que erraré, ganaré y mantendré. Todos y todos pensamos así. Tres lugares ocupamos... y tres lugares conservamos.

Solo. Ni un alma buena que me alimente con ánimo. Nadie que mantenga vivo el narcisismo de mi ser. Todo lo que brilló en mi pasado se manchó y hasta lo divertido de negro se tiñó. Estoy muy cansado de ver a mis fracasos conquistar la realidad. Pero sigo sin hacer algo que me haga levantarme.

Solo una vez más. Puede que sea algo provechoso en el porvenir. Ojalá tenga un poco de ventura... Ojalá logre ganar una sola y triste vez, nada más.

Sólo, nada más...

martes, 20 de marzo de 2012

Error Inhumano

Alguna vez un niño caminaba con su padre por el horizonte. Juntos miraban la tarde que presurosa intentaba nacer bajo un cielo manchado de rojo carmesí... El viento era tenue y frustrante. Las nubes juntaban sus formas para crear música con los olanes del mar. Era tiempo de partir...

El niño tomaba la mano de su mentor como el destino toma las ilusiones y los sueños... y los vuelve polvo... Cenizas sin sabor... Cuando el pequeño quizo hablar, su padre bajó la cabeza y cerró la mirada. No pudo contener su aflicción y sólo pudo seguir avanzado...

“¿Qué hacemos aquí? ¿A dónde vamos? ¿Quiénes somos?” Eran dudas inocentes; pero un sosegado interés de conocimiento se ocultaba en sus vocablos... La luz pereció y el egoísmo murió. Era tiempo de partir...

El hombre buscó soluciones. Intentó pensar, intentó imaginar e intentó cavilar, pero el tiempo era escaso, no había oportunidad de retroceder. No tuvo más opción que mentir, pues es fácil mentir... si se quiere mentir en verdad...

“Tú serás lo que debas ser. Yo sólo soy un pasante en el tiempo... Pero tú... Tú serás un ser de bien. Estamos pasando por la vida. Vamos hacia la verdadera realidad y sólo somos experiencias dolorosas. Experimentos y sombras afanosas pretendiendo vivir... Sólo es así.” No supo mentir, y tampoco supo sincerar. La noche estaba desplegando su vestido ausente de color, presintiendo lo peor. Era tiempo de morir...

Ambos continuaron el trayecto. Los cuerpos celestes en el cielo les marcaban el sendero que podrían diseñar. Los astros surcaban el maizal contaminado, corrompido por la antítesis ilustre... Todo era confusión. El párbulo curioso trató de comprender el desprecio de su padre por subsistir y sin más, echó a andar. Solo y discreto. Miraba las estrellas. Mientras que su desolado mentor continuó pensando en su error, no dejó cabos sueltos a su infortunio. Calló.

Cuando se acercaban al orígen de la noche, la oscuridad reinó en sus miradas. Perplejos por la separación de sus almas, vieron hacia atrás. Era un desierto de humildad... Lejano a sus costumbres, su procedencia y región. La peste y sed rondaban las parcelas. Era tiempo de morir...

Cual maleficio ensordecido por las ánimas de los espíritus, el padre se agotó, y no hubo un adiós... Todo fue consternación. El niño vivió. Comprendió que la eternidad sólo reinaba la paz de su mente, memoria, inspiración... No retornó a la parada final de su ancestro y caminó vago, cual recuerdo en el firmamento... Pasó por el momento. Pasó por las distancias y esperó. Su consumación se evaporó... Pues se creyó sin muerte; era esclavo de su propia mentira. Lo que jamás entendió.

Todo esto bastó para comprender el significado del perdón, de la vida y del amor. Los que nublan su mirada con patrañas generales, muertos ya son por su aprecio diluido. “Objetivo” no es bienvenido aquí. Espero me comprendan alguna vez. Tal vez les podría ayudar... Es tiempo ahora.

sábado, 17 de marzo de 2012

Lingual

He pensado en incontables ocasiones que hablar acarrea problemas... Grandes, grandes problemas la mayoría de las veces. Últimamente he optado por hacer “pactos silenciosos” con mi persona y quizás no ha funcionado tan bien para mi familia, pero para mi, ha sido un tiempo bien administrado.

¿Por qué les hablo sobre esto? Simple: Las palabras han servido para decir lo que pensamos. Sé que muchas veces no lo pensamos tan bien como quisiéramos. Pero démosle crédito a lo que lo merece; nuestras ideas radican en el mero pensamiento de vagos instintos saqueadores de placer. Lo que quiero decir es que... para muchas personas, gesticular vocablos es lo que para otros escribir o plasmar en cuadros o en escenarios coloridos.

Y digo que ocasiona problemas por experiencias propias y extrañas. He pensado que si no pudíeramos comunicar a otros lo que pensamos de ninguna manera... pudiera ser que viviríamos mejor en cierto modo. Este tipo de aclaraciones van en contra de mi espíritu liberal, melódico y de alguna manera “pasional”. No puedo ocultarlo con cada frase que he puesto aquí. Pero me contradigo como acostumbro porque hay algo más en decir o mostrar las cosas tales como las percibimos.

Los humanos necesitan una aprobación extraña para sobresalir; un consuelo petrificado con tintes de egolatría en la hostilidad de la jungla. Todo para el bien personal. Y con este tipo de relación social, es más sencillo y a la vez, confuso.

“El pez por su boca muere” dicen algunos. “En boca cerrada, no entran moscas” dicen otros... Cuando tenemos un interesante plan en mente que se vuelve un acto dramático espantoso en acción... Todo se muere poco a poco si erramos en la verborrea inducida. ¿Qué más dá si podemos solucionarlo después?

El silencio, por otro lado, ofrece una amplia gama de posibilidades emocionales y contrastantes para la psique humana. Los ermitaños y mudos pueden alcanzar la relajación total si se lo proponen. Para muchos escritores, esto podría ser la muerte de sus carreras, y ese no sería mi objetivo. Al estar callados proporcionamos al mundo un alivio increíble. La razón es que no perdemos energía y no cometemos fallos que pueden alterar el ciclo de un tiempo “feliz”.

Para terminar con un modelo sencillo: El palar es un arma de doble filo, y el enmudecer porporciona confort ciertas veces, no importando el estado ni el lugar de realizar el acto... No digo más, pues no me entenderían, realmente...